lunes, 21 de junio de 2010

Mis impresiones sobre: The cove y la relacion entre la industria y el gobierno.


Comencé a ver este documental pero lamentablemente no lo pude terminar. Aunque si vi suficiente para que surgiera en mí un cosquilleo, un sentimiento de rabia e impotencia, un deseo de unirme a un grupo eco-terrorista, sentir como una vez más perdí la fe en la raza humana. En realidad no tengo palabras para expresar mi indignación sobre esta barbarie ni tampoco para explicar la profunda admiración que tengo hacia esos activistas que se arriesgaron tanto para que salga a flote esta horrible verdad.

Me impactó muchísimo la cita de Margaret Mead que usaron en la película por su simpleza y veracidad: "Never depend upon institutions or government to solve any problem. All social movements are founded by, guided by, motivated and seen through by the passion of individuals. "


Podré sonar pesimista pero en realidad ya no tengo fe en la humanidad, el ser humano se ha corrompido de manera tal que siempre y cuando existan intereses y los grupos detrás de esos intereses se vean amenazados, nunca se podrá librar una batalla justa. Convenientemente estos grupos casi siempre tienen o comparten los mismos intereses con el gobierno y esa similitud de pensamiento les concede una protección un tanto difícil de tumbar.

Sumándose a esa protección, el gobierno incluso llega a usar falsas propagandas o mejor aún, mantiene a la población en general en un “apagón mediático” donde no se les permite conocer los hechos ni poder formar una opinión propia. Esto denota lo perverso de sus acciones, todo lo tienen que hacer con un misterio y bajo la mesa, nunca abiertamente.

Realmente no les conviene tener la molestia de personas preocupadas inmiscuyéndose en sus asuntos y arruinando sus planes. A mi entender estos grupos poderosos y el gobierno sufren de algún tipo de trastorno de la personalidad antisocial por el hecho de no tener ni una pizca de empatía, ya que no les importa un comino si sus acciones dañan a los más pobres, a la población de su país, a la población mundial o incluso al planeta tierra; siempre y cuando puedan obtener un pedazo del botín, no ven más allá, no ven las consecuencias de sus acciones.


Pero así como se dice lo malo, siempre también se tiene que decir lo bueno. Afortunadamente cada día más están levantándose voces, personas conscientes y preocupadas que buscan poner fin a todas las injusticias y a todos los crímenes cometidos por estos grupos de poder contra los menos afortunados y los que simplemente no tienen acceso a la información a los hechos que ellos mismo han estado ocultando. Esto es bastante esperanzador.

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